
VISITA DE MILEI
“No se van a poder usar aviones para cualquier otra actividad que no sea la agenda pública”
Manuel Adorni
***Vivir en una provincia que integra la región más pobre del país, no significa que sus habitantes sean intelectualmente minusválidos y no diferencien una conferencia de una obra o un proyecto de inversión. Milei vendrá por cuarta vez a Corrientes. Sus peroratas libertarias ya las conocemos. Es hora de que Corrientes y la región tengan de la Nación políticas públicas de desarrollo, y para eso necesitamos un Presidente, no un conferencista.
Según se anunció, Javier Milei visitará Corrientes el próximo 26 de noviembre. Será la cuarta vez que venga a nuestra provincia durante su mandato presidencial.
El lector menos avisado pensará que los correntinos somos privilegiados, porque cuando un primer mandatario concurre a su territorio, seguramente es para inaugurar obras o para anunciar proyectos.
Cuarta vez en Corrientes, a pesar de que no visitó nunca las provincias de Catamarca, Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones y San Luis.
Pero no, viene al Taragüi a participar, al igual que las tres anteriores, como conferencista principal en el Congreso de Economía Regional organizado por el think tank libertario Club de la Libertad.
En suma, podrá pisar nuestra tierra veinte veces más, dar conferencias otras tantas, pero nada aportará a la economía provincial, nunca lo ha hecho.
Como consecuencia de sus repetidos viajes, Corrientes no ha recibido ni una moneda, ni una obra, ni un anuncio trascendente, ni tan siquiera una promesa vana, sólo la ampulosidad de sus repetidas consignas libertarias denominadas “conferencia”.
“Corrientes es una de las provincias más visitadas por Milei, como conferencista, nunca como Presidente. Sus visitas no dejaron nada concreto para nuestra provincia”
Sus visitas tal vez sirvan para seguir engordando egos mal puestos, para chapear en su nombre, para la foto con los pulgares levantados, para ordenar influencias internas, para llenar las redes sociales de nuestros dirigentes libertarios de cabotaje, para garronear algún puestito en la representación local de alguna dependencia nacional, o para ser recibidos en Casa Rosada. Pero para Corrientes, cero.
Si vamos a poner blanco sobre negro, tendremos que decir que Javier Milei viene por cuarta vez a Corrientes como economista-conferencista (una haciendo campaña electoral), pero nunca vino como Presidente.
Pero nada ha de extrañarnos. Es lo que hace la mayoría de las veces que sale al exterior. Su agenda no está dominada por actividades como primer mandatario de la Argentina, sino por charlas en lugares “amigos”, dónde recibe ignotos premios de dudoso prestigio. 18 veces fue a EEUU.
Paradójicamente, y para envidia nuestra, sana envidia, el gobierno anunció que en el último trimestre del año, realizará un raid por las provincias de Catamarca, San Juan, Río Negro, Neuquén, Salta, La Pampa, Mendoza, Jujuy y Santa Fé, además de volver a recalar en la provincia de Buenos Aires.
¿El motivo? Poner en valor el RIGI, que ya cuenta con 23 proyectos aprobados en esos territorios, con una inversión comprometida de 49.766 millones de dólares, que permitirán generar 208.450 empleos, entre directos e indirectos.
El primer punto del recorrido de Milei será en Bahía Blanca, con dos proyectos incorporados al RIGI: la ampliación productiva de Compañía Mega, que contempla una inversión de US$ 365,4 millones y apunta a incrementar en un 27% su capacidad de procesamiento de gas natural proveniente de Vaca Muerta para la exportación.
“Como contraste cruel, Milei se apresta a recorrer varias provincias en el último trimestre del año, dónde hay proyectos de inversión en el marco del RIGI. Para Corrientes, sólo aburridas peroratas”
Y la iniciativa Fértil Pampa, de Pampa Energía, para la construcción de una planta de urea con una inversión de US$ 2700 millones y una expectativa de generar alrededor de US$ 1000 millones anuales entre exportaciones y sustitución de importaciones.
En tanto que en Catamarca hay cinco proyectos suscriptos al RIGI, algunos de los cuales están desarrollados en conjunto con Salta; en San Juan, se aprobaron cuatro proyectos; Río Negro tiene otros cuatro, lo mismo que Buenos Aires; Neuquén, otros tres con alcance en la provincia. En Salta, otro tanto, y en La Pampa, otros dos, lo mismo que Mendoza; mientras que Jujuy y Santa Fe tienen uno cada uno.

A esas cifras se les sumará lo aprobado y anunciado en los últimos días en París, donde se aprobó el ingreso al RIGI del proyecto de Pluspetrol, y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) para el bloque Bajo del Choique-La Invernada, en Vaca Muerta.
Una inversión de US$12.400 millones en 25 años, que, según lo anunciado, llevará la producción a más de 100.000 barriles de petróleo por día y 12 millones de metros cúbicos diarios de gas.
Allí también se aprobó otro RIGI para minería de cobre con la firma Glencore, con una inversión de US$4000 millones, y se anunció el proyecto de Pan American Energy (PAE) que presentó la solicitud de adhesión al RIGI, para poner en marcha un nuevo desarrollo en Cerro Dragón, Chubut, basado en técnicas de recuperación terciaria, una iniciativa que demandará una inversión cercana a los US$1200 millones y que apunta a sostener la actividad en la cuenca del Golfo San Jorge.
“Lo decimos de una: Corrientes no necesita conferencias libertarias, necesita proyectos e inversión productiva. Que tomen nota los libertarios locales”
Del total de esos primeros 23 proyectos RIGI aprobados, doce son del sector minero, siete del de petróleo y gas, dos de energía eléctrica, uno de siderurgia y otro de infraestructura.
A su vez, Estados Unidos y Argentina lanzaron el Corredor Andes-Atlántico, destinado a conectar las zonas productoras de Vaca Muerta y los minerales del NOA con los puertos del Atlántico, mediante ductos, ferrocarriles, puertos, energía e infraestructura digital.
Ese proyecto se financiará con un crédito del Eximbank de hasta 7.000 millones de dólares. Aunque, cabe aclarar, que el país del norte no lo hace gratis, porque el banco en cuestión existe con el único propósito de fomentar las exportaciones y el empleo estadounidense.
La idea de creación de un Fondo que compense las desigualdades, adquiere mayor importancia. Aunque, hay que decirlo, tal vez sea tarde, porque los proyectos incorporados al RIGI garantizan baja de impuestos y estabilidad impositiva y aduanera por treinta años. Una imposición por renta extraordinaria, como en Noruega, no será posible.
De todo ello, como corolario humorístico de esta asimetría que denigra al Nordeste pobre, tal vez podamos solicitar que el RIGI se extienda también a las conferencias libertarias, que es lo único que hemos conseguido de la administración Milei.
Dr. JORGE EDUARDO SIMONETTI
