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APERTURA OFICIALISTA: PEÓN 4 REY

LEY BASES Y PAQUETE FISCAL

“La media sanción de la Ley Bases, es un primer paso fundamental para sacar a Argentina del pantano que ha sido las últimas décadas”

Javier Milei, red X

*La media sanción de la Ley Bases y del Paquete Fiscal por la Cámara de Diputados, mostró a un gobierno que razonablemente movió sus piezas en lugar de patear el tablero como en febrero. Falta todavía el Senado, dónde la tarea no es fácil. Pero, con aquéllos legisladores comprometidos con la democracia y un gobierno sin dogmatismos, se demuestra que es posible caminar hacia una república dialogada.

**Con una reforma laboral necesaria, aunque insuficiente según algunos, y un paquete fiscal que devuelve a las provincias lo detraído por Massa, podrá transitarse el camino que propone el gobierno.

***La restitución de la 4ta. Categoría de Ganancias, seguramente es la que llevará mayores dificultades en el Senado, pero ningún esfuerzo es demasiado para mirar nuevos horizontes.

                   Si utilizamos términos ajedrecísticos, podríamos decir que el trámite de la Ley Bases y del Paquete Fiscal tuvieron dos momentos casi opuestos, separados por tres meses calendarios.

                   Uno primero, en febrero, dónde haciendo gala de una inexperiencia extrema, luego de haber obtenido la sanción en general de las normas, ante los cuestionamientos del tratamiento en particular, por orden del presidente destruyeron todo lo conseguido hasta el momento: “patearon el tablero” y todo quedó en cero.

                   Tres meses después, la mejor espada mileísta para negociar los acuerdos necesarios en el Congreso, el Ministro del Interior Guillermo Francos, dio en la justa: “ése fracaso inicial nos permitió rever los pasos y cuales habían sido los errores cometidos. Podemos decir que aprendemos rápido”.

                   Y, efectivamente, no se si por instrucciones presidenciales o por la actitud porfiada de los negociadores libertarios, comenzaron de cero en una tarea que ya venía trabajada pero que cayó con la actitud destemplada del gobierno.

                   Se comprendió, como no puede ser de otra manera en un sistema republicano, que las leyes se aprueban por mayoría y que, si no se cuentan propias, se debe dialogar hasta el cansancio para alcanzar los objetivos.

                   Por Milei o a pesar de Milei, se fue llevando adelante un diálogo, mitad público mitad en las sombras, que permitió, con la paciencia de la araña, ir tejiendo los consensos fundamentales que permitirían alcanzar una meta que parecía, hasta hace un mes, casi imposible.

                   En el medio, hubo cruces y chisporroteos, responsabilidad casi exclusiva de la destemplanza presidencial, en respuesta a cuestiones planteadas por políticos dialoguistas que miran, también, los intereses de sus regiones o provincias.

                   Pero, con todo, la semana pasada hubo un avance cualitativo en la gestión global de un país republicano como la Argentina. Un gobierno que aceptó salir del enlatado que practica, un sector legislativo y de gobernadores que resignaron parte de sus peticiones y lograron otras, y la media sanción de una ley que, hasta hace poco, parecía como improbable.

                   En realidad, una lección para todos. En especial para el oficialismo, que entendió que la intemperancia y el dogmatismo no son buenos consejeros cuando de lograr consensos se trata. Repito, creo ver una lección para los inexpertos libertarios, lo reconoció Francos, ¿lo habrá entendido el presidente?

                   También para los legisladores inscriptos en el registro del diálogo democrático, que no son todos. Deben entender, de hecho creo que lo han hecho, que una república puede y debe funcionar sin un poder dominante, es la esencia del sistema, dónde el diálogo nunca puede romperse.

                   En la Argentina kirchnerista, nos hemos acostumbrado a un estamento dominante, el ejecutivo, que, con mayorías propias, impuso a su capricho los proyectos y políticas, de una manera inconsulta, con la sola voluntad del “príncipe”. El poder legislativo, una escribanía, para formalizar decisiones en forma de leyes que se adoptaban en un ámbito extraño.

                   Ésta es una nueva manera de vivir la república, tal vez más lenta, menos ejecutiva, pero más plural, con el debate de los asuntos públicos que nos interesan. No es para los apresurados ni para los autócratas, es para los que piensan y creen que la mejor solución sale de la confrontación civilizada de ideas, definida por votación o acuerdo.

                   Con la media sanción de la Ley Bases y el Paquete Fiscal por parte de la Cámara de Diputados, el gobierno cambió la dinámica de patear el tablero en los asuntos que no lo conforman, por la de jugar el juego de ajedrez que propone el sistema.

                   Por ello titulamos el artículo: “apertura oficialista: peón 4 rey”, que es una apertura del apasionante juego, en el que el jugador de las blancas (el gobierno) abre con una movida con el objeto de controlar el centro de la partida, intentando construir detrás de la primera movida, una sólida estructura de piezas que le permita consolidar una ofensiva triunfante.

                   Es cierto, es un comienzo, pero uno muy venturoso luego de varios meses tormentosos, en el que se seguirá necesitando la pericia y la buena voluntad del oficialismo y de los legisladores y gobernadores involucrados en la negociación.

                   Los proyectos con media sanción comprenden capítulos sobre privatizaciones (se incluyen 9 empresas, otras fueron excluidas), y facultades delegadas en cuatro emergencias (administrativa, económica, financiera y energética).

                   La reforma laboral, algo insuficiente, con el objeto de promover el empleo formal tan decaído en la Argentina de los últimos años, incluye un período de pruebas de seis meses, un fondo de cese laboral (al estilo de Uocra) como alternativa a las indemnizaciones y un régimen simplificado de registración para las empresas con hasta 20 empleados.

                   El paquete fiscal es el que más podría tener dificultades en el Senado, por el tema del restablecimiento de Ganancias para la cuarta categoría, que había sido suprimido por Massa en su campaña electoral. Los gobernadores en general esperan expectantes, porque ello les permitirá recomponer su economía cercenada por el “regalo” Massa.

                   Aunque, las provincias del sur, dónde gran parte gana salarios a los que el tributo alcanza, pueden no brindar apoyo para la sanción. Está por verse.

                   También se dispone un blanqueo de capitales, una fuerte rebaja de Bienes Personales y una moratoria de obligaciones tributarias no regularizadas.

                   Es cierto que en el juego de una temática tan variada, hubo cruces de posiciones inexplicables a la luz de una lógica medianamente coherente. Los propios libertarios votaron en contra de un rubro, el del tabaco, que había sido propuesto por el mismo gobierno. Pero eso puede suceder, en la dinámica impensada de los debates legislativos..

                   El gobierno deberá seguir con esta impronta de construir su propia telaraña, para atrapar los votos necesarios en el Senado que permitan la aprobación de las leyes en cuestión.

                   Su apertura ajedrecística demostró que, dejando de lado los caprichos y las intolerancias, está en condiciones de anotarse un importante triunfo con la sanción de las leyes, que en definitiva será el triunfo de la democracia que votó a la opción libertaria

                   Si, finalmente, comenzamos a caminar por la senda plebiscitada en las presidenciales del año pasado, el gobierno podrá mostrar resultados o, dios nos libre, fracasos. No habrá ya terceros responsables.

                   Los senadores deberán tener en cuenta que el oficialismo tiene el derecho de echar a andar sus políticas. Fueron lo suficientemente morigeradas en la cámara baja en algunos temas ríspidos. El Congreso hizo su trabajo, darle más vueltas y cuestionamientos, resultará quizás un arma de doble filo.

                    El gobierno tendrá sus leyes, la oposición no será apuntada por el dedo acusador del gobierno, y el resto se verá hacia adelante. Por las dudas, sigamos cruzando los dedos.

                   Dr. JORGE EDUARDO SIMONETTI

Jorge Simonetti

Jorge Simonetti es abogado y escritor correntino. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste. Participó durante muchos años en la actividad política provincial como diputado en 1997 hasta 1999 y senador desde 2005 al 2011.

Se desempeñó como convencional constituyente y en el 2007 fue mpresidente de la Comisión de Redacción de la carta magna. Actualmente es columnista en el diario El Litoral de Corrientes y autor de los libros: Crónicas de la Argentina Confrontativa (2014) ; Justicia y poder en tiempos de cólera (2015); Crítica de la razón idiota (2018).

https://jorgesimonetti.com

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