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LA PATRIA TIKTOKERA

NATIVOS DIGITALES

“Los que teníamos TikTok sabíamos que ganaba Milei”

Adolescente, al día siguiente de las Paso

*La mayoría de los jóvenes, y no tanto, ven la vida pasar a través de la pantalla de sus smartphones. Tik Tok es su aplicación preferida. En ella hizo su campo de batalla electoral el desgreñado Milei. Su postura de rockstar y un mensaje disruptivo, fue suficiente para poner a los jóvenes de su lado, hartos de una sociedad que no les da respuestas.

**La virtualidad no es la realidad, por lo menos no lo es toda. Un baño de experiencia les vendría bien a los jóvenes, pero para eso debemos empezar por entenderlos.

***El verdadero problema, en definitiva, es que con Tik Tok se puede ganar una elección. Lo que no se puede es gobernar sólo con ella.

                   El miércoles pasado fui a cortarme el pelo, no a una peluquería tradicional sino a una barbería, ésas que hoy copan la fisonomía urbana.

                   Todos los “barberos” eran chicos que no pasaban los 25 años. Me atendió uno que, máquina en mano, se dispuso a arremeter contra mis escasos cabellos. “Pará”, le dije, “córtame con tijera, por favor”, defendiendo las pocas chapas que cubrían mi cabeza.

                   La trivial conversación adquirió ribetes inquietantes:

“Yo: – Mañana, 17 de agosto, es feriado provincial –

Barbero: – ¿Por qué? –

Yo: “- ¿Qué fecha patria es mañana? -, lo interrogué, un poco fastidiado por su ignorancia.

Barbero: – No tengo la menor idea –

Yo: – ¡El aniversario de la muerte de nuestro héroe máximo, el general San Martín! -.  Redoblé la apuesta: – ¿En qué año murió? – La cara que puso el joven barbero me demostró que, efectivamente, “no tenía la menor idea”.

                   Dispuesto a aguijonearlo, le pregunté por las elecciones del domingo, y, para mi sorpresa (o no tanta), me contó que votó a Javier Milei, a quién conoce por TikTok y le gusta su actitud rebelde contra la “casta”.

                   Cuando salí de la peluquería, recomponiendo la serenidad en mi ánimo, me puse a pensar que mi indignación ante la ignorancia del joven por un héroe patriótico y, paralelamente, su conocimiento del desgreñado libertario, era simplemente el producto de una sociedad que ha cambiado, que no es la misma que la nuestra, ni mejor ni peor, distinta, como distintos son los parámetros de juzgamiento de los jóvenes.

                   Formo parte de un grupo de Whattsap de mis compañeros de secundaria en el Liceo Militar General Espejo de Mendoza. Toda gente muy ilustrada. Abundan los chats con sesudos análisis políticos y sociales. Nos solazamos pensando que tenemos la verdad, o parte de ella al menos.  Pero, cualquier joven que nos leyera, probablemente nos creería de otro planeta, y en realidad lo somos respecto a ellos.

                   Seguramente, los de la generación Z y Alpha, los nativos digitales, no nos entienden del todo a “los de antes”, como tampoco nosotros a ellos, no entendemos su música, sus códigos, sus valores diferentes, sus modos de comportamiento, su vocabulario.

                   Es muy propio de los adolescentes sentir vergüenza ajena por las actitudes de sus mayores. A ese sentimiento natural de la edad, ellos lo llaman con un anglicismo desconocido para quienes no forman parte de su mundo: “cringe”, que en inglés significa “encogerse” o “hacerse pequeño”, pero que en argentino adolescente se traduce como “sentir vergüenza ajena”.

                   No entendemos que no miren tele, no escuchen radio, su mundo pasa por una pantalla de celu, algo menos por la del ordenador, y punto. No leen libros, tampoco diarios ni artículos de análisis e información, no consumen textos de más de diez líneas, su mundo es la imagen, leen manga o comics.

                   Entonces, ¿a qué nombrar a San Martín e indignarse por el desconocimiento del joven? si ellos son hijos de las redes sociales, dónde circula todo mezclado, y dónde los héroes son los que componen videos más graciosos o imaginativos. Y uno de ellos es, precisamente, Milei.

                   Tik Tok es la red social dónde habita la generación Z, los nativos digitales, en ella Milei se mueve como pez en el agua. El Facebook kirchnerista quedó obsoleto, perdió importancia también el Twiter y el Instagram macrista. La red china permite mayor velocidad de comunicación, menos palabras, imagen a full, todo muy adaptado a la nueva era. “Es casi adictivo y tiene una penetración tremenda”, supo decir de Tik Tok un intendente del conurbano.

                   En 2021, el kirchnerista Leandro Santoro, a modo de descalificación, dijo que “Milei es un candidato Tik Tok”. Santoro, sin saberlo, estaba dando la clave de lo que sucedería en 2023.

                   A pesar de las variadas explicaciones que realizan los analistas sobre el resultado de las primarias, debe tenerse en cuenta fundamentalmente que el mensaje perturbador del libertario tiene una penetración singular en los jóvenes.

                   Si examinamos un par de números, encontraríamos la explicación de los resultados. Una encuesta realizada entre el 20 y el 27 de julio, determinó que, entre los los jóvenes de 16 a 30 años, un 35,9% no sabía a quién votar, un 32,6% votaría a Milei, y, lejos, un 12,8% a Juntos por el Cambio.

                   El grupo etario constituido por jóvenes entre 16 a 30 años, constituyen el 30% del padrón de electores. Los electores entre 16 y 17 años se incrementaron un 47% respecto al padrón de 2019.  Entonces, contemplando la encuesta y la incidencia juvenil en el universo de electores, tenemos una parte importante de las razones por las que el desgreñado libertario obtuvo un triunfo en las Paso.

                   ¿Son tontos los jóvenes? ¿No diferencian la realidad fáctica de la virtual? No son tontos, aprecian lo cotidiano de modo diferente. Encerrados en sus habitaciones, muchos ven la vida pasar a través de sus pantallas. Con ellas se han convertido en autodidactas en muchos campos, pero carecen de aquello que les otorga la experiencia de campo.

                   Hay que decir, como dato fundamental, que Tik Tok no es sólo una plataforma de videos, la más descargada en smartphones, sino además un buscador que, en el sector juvenil, ha desplazado a Google. En ella, como en la red en general, circulan toneladas de “fakes” y desinformaciones que, en un joven que sólo vive la vida a través de la misma, la influencia en sus opiniones es mucho mayor que en la de los mayores.

                   Y es lógico, si no tienen un lugar en la sociedad, tampoco ejemplos morales, ven a sus padres sufrir en el tembladeral de un país inexplicable, no es raro que se vote al “mago” de Tik Tok.

                      El liberautoritario ha sabido construir en el imaginario juvenil, con sus modos desatinados y con sus movimientos de rockstar, una imagen que encaja casi de manera perfecta con la natural rebeldía juvenil. Milei, en ese contexto, podría llegar a ser el presidente de la “patria tiktokera”, dónde la realidad se construye a partir de las redes sociales, y el resto no existe.

                   La diferencia, la gran diferencia, es que Milei no es un “influencer” mostrando bailes tontos y divertidos o morisquetas sin gracia, Milei es un candidato a presidente, que tiene chances de atarnos a su carro por cuatro años.

                   ¿Tiene alguna posibilidad este artículo de ser leído por un joven? No, ninguna. Por lo tanto, tengo nulas chances de mostrarles otra mirada de la realidad o ser un disparador en su pensamiento.

                   El verdadero problema es que con la alienación tiktokera se puede ganar una elección, pero no gobernar.

                   Dr. JORGE EDUARDO SIMONETTI

 

Jorge Simonetti

Jorge Simonetti es abogado y escritor correntino. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste. Participó durante muchos años en la actividad política provincial como diputado en 1997 hasta 1999 y senador desde 2005 al 2011.

Se desempeñó como convencional constituyente y en el 2007 fue mpresidente de la Comisión de Redacción de la carta magna. Actualmente es columnista en el diario El Litoral de Corrientes y autor de los libros: Crónicas de la Argentina Confrontativa (2014) ; Justicia y poder en tiempos de cólera (2015); Crítica de la razón idiota (2018).

https://jorgesimonetti.com

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