#COLUMNASIMONETTI Abbey Road Bullrich foto Gustavo Valdés Larreta

ABBEY ROAD MÁS VALDÉS

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“Abbey Road está considerado uno de los álbumes mejor elaborados por The Beatles, aunque la banda apenas funcionaba ya como un grupo unido en esa época”

Wikipedia

*Para los Beatles, Abbey Road fue la icónica foto de un éxito extraordinario, para los radicales un signo de división y fracaso. Con un Valdés dueño de su propia estrategia, sustentada en su condición de “primus inter pares”, varios presidenciales de JxC, Bullrich, Morales, Manes y Larreta, desfilarán por nuestra Provincia, buscando con el correntino completar la imagen.

**La oposición tiene la responsabilidad de articular una oferta política sólida, respondiendo debidamente al recambio que reclama la sociedad.

***Con un presidente que sueña con un segundo fracaso de cuatro años, el oficialismo tiene poco margen para evitar el triunfo opositor.

                          Los que peinamos canas tenemos vívidos recuerdos de Abbey Road, el álbum grabado en 1969 por los míticos The Beatles en el estudio de Apple Records.

                          Además de ser uno de los mejores trabajos musicales de los de Liverpool, el disco resalta por dos cuestiones: fue su última grabación (Let It Be fue grabado con anterioridad), y la portada fue una foto improvisada en las afueras del estudio, en la calle Abbey Road de Londres, en la que Lennon, Starr, Mc Cartney y Harrison posaron con la ropa de calle que trajeron ese día.

                          Una cuestión contrasta: el álbum tuvo un éxito descomunal, se encuentra quinto entre los mejores quinientos de toda la historia del rock (según la revista Rolling Stones), a pesar de haber sido grabado en un momento en que la banda estaba en proceso de disolución. Una demostración de que en la música, también a pesar de la pérdida del affectio societatis, se puede elaborar un producto exitoso.

                          ¿Es posible replicarlo en la política? ¿Puede construirse un triunfo a partir de una alianza de socios que hacen prevalecer sus egos por encima del conjunto? Para una parte de la oposición, la respuesta pareciera ser positiva.

                          En la reunión de Mar del Plata, motorizada días pasados por el presidente de la UCR Gerardo Morales para conversar sobre los métodos de definir candidaturas, no se logró la foto deseada que expusiera una visión de unidad. Faltaron figuras importantes, como los gobernadores Gustavo Valdes de Corrientes y Rodolfo Suárez de Mendoza, el diputado Facundo Manes y el senador Alfredo Cornejo.

                          Pero sí hubo foto, la de “Abbey Road criollo”, que no fue en Londres sino en “La Feliz”, no estuvieron los rocks stars británicos sino Rodríguez Larreta, Morales, Losteau y Santilli. En lugar de Larreta pudo estar Patricia Bullrich ¿Es suficiente para componer un acuerdo político exitoso?

                          A partir de la campaña publicitaria para “inventar” un Larreta más descontracturado, parecería como demasiado que al Jefe de Gobierno porteño le pusieran peluca para parecerse a un John Lennon encabezando el cruce de calle.

                          ¿Qué quiero decir con ello? Que en su propio espacio, el PRO, y también en la coalición opositora, Juntos por el Cambio, el reciclado Larreta se encuentra lejos, todavía por lo menos, de representar un liderazgo que se imponga al de sus varios competidores.

                          Tampoco la foto ayudó. Muchos la consideraron innecesaria en un marco de alta volatilidad preelectoral, y es casi lógico suponer que el éxito musical que se construyó a partir de una banda casi extinguida, es muy difícil replicar en el ámbito de la política.

                          Por lo pronto, el escenario electoral se encuentra propicio para la oposición, pero, y otra vez pero, no regalado. Si la inteligencia no prevalece, la flaca vaquillona puede volverse toro.

                          Existen concepciones dispares respecto a la visión electoral en el oficialismo. El presidente Fernández cree que puede vencer a JxC si el Frente de Todos apoya su candidatura y su estrategia. Para Cristina, la derrota está sellada y se ocupa de preservar el control de la Provincia de Buenos Aires y del número de legisladores en el Congreso.

                          ¿Quién está más cerca de la realidad en el pronóstico? Fernández siempre está fuera de tiempo y lugar, es el no presidente de un país que no existe como él lo describe. Cristina, en cambio, juega su futuro personal y familiar, y está obligada a ser realista en sus apreciaciones, jugar a lo seguro es su método.

                          Cristina y Macri tienen un parámetro electoral común, son los mejores en la interna y en una primera vuelta electoral, pero los peores en una segunda. Es lo que pasa con los liderazgos, los independientes se inclinan por el que menor rechazo les provoca en la repesca.

                          Ambos dirigentes difícilmente sean candidatos de sus espacios, saben que necesitan votos no duros para ganar y en ese rubro no son los mejores imanes. Pero, quieren ser los grandes electores en las candidaturas, los dedos decisores, con o sin Paso, y políticamente están en condiciones.

                          En el oficialismo, la cuestión es más simple. Van de perdedores a la contienda, por lo que la propuesta no es su estrategia, sino el daño que pueden generarle al enemigo en el camino a los comicios. El juicio político a la Corte forma parte de ello. Cuando más kamikazes mejor, a los ojos de una Cristina árbitra.

                          La situación de la oposición, si bien corre con una enorme ventaja hasta ahora, es de mayor complejidad en cuanto a los armados políticos y corre mayor riesgo si no aciertan en ellos.

                          Lo primero a tener en cuenta es su propia conformación. Hasta el momento, pareciera que lo único más claro es la posición que ocuparán las fuerzas integrantes de la alianza JxC.

                          Los radicales parecen vislumbrar que no tienen los porotos necesarios para disputarle al PRO la candidatura principal, por lo que su estrategia es integrar la fórmula en el segundo lugar, además de las listas de candidaturas legislativas. Así parece confirmar la foto del Abbey Road, dónde Morales camina cómodo detrás de Rodríguez Larreta.

                          Sin embargo, quién primero entendió esta cuestión y juega su carta vicepresidencial con perfil no confrontativo, es el gobernador de Corrientes Gustavo Valdés. Su imagen positiva en las encuestas de gobernadores, y su buena relación con los presidenciables del PRO, pueden llevarlo a la fórmula. Un camino inteligente para un político todavía joven, con tiempo para futuras expectativas.

                          Morales, más tirado al juego de la interna del PRO, se acerca a las palomas encabezadas por Rodríguez Larreta, perdiendo puntos con los halcones de Macri Y Patricia Bulrich.

                          Por el momento, no hay grandes definiciones en cuánto al aspecto programático, aunque se intuye los grandes lineamientos de uno y otro sector, de mayor o menor condescendencia con el gobierno, ya se trate del larretismo o del bullrichsmo.

                          De cualquier modo, lo que no puede obviarse es la consideración del papel que jugará el tercer espacio, el de los libertarios, que han adquirido gran protagonismo a partir de Javier Milei, que vuelve por sus fueros desde que decidió hablar menos. El sector mantiene esperanzas de llegar a la segunda vuelta, y de no hacerlo, su papel de árbitro le reserva un futuro prometedor.

                          Para Argentina es éste un año electoral, con todo lo que ello conlleva, especialmente para un país que anda a los tumbos y un gobierno que no hace, ni antes ni ahora, lo que debe hacer, que es, ni más ni menos, lidiar con los verdaderos problemas de la economía y de la sociedad.

                          La mayoría no guarda esperanzas en esta gestión, desde tiempo acabada, muerta y sepultada, totalmente dedicada a montar una escena de tragicomedia con la Corte.

                          Pero, mira de reojo a quiénes pueden venir a partir del 10 de diciembre. Son ellos los que deberán componer una foto distinta a la de Abbey Road.

                          Dr. JORGE EDUARDO SIMONETTI

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Jorge Simonetti

Jorge Simonetti es abogado y escritor correntino. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste. Participó durante muchos años en la actividad política provincial como diputado en 1997 hasta 1999 y senador desde 2005 al 2011.

Se desempeñó como convencional constituyente y en el 2007 fue mpresidente de la Comisión de Redacción de la carta magna. Actualmente es columnista en el diario El Litoral de Corrientes y autor de los libros: Crónicas de la Argentina Confrontativa (2014) ; Justicia y poder en tiempos de cólera (2015); Crítica de la razón idiota (2018).

https://jorgesimonetti.com

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