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EL LADO OSCURO DE LA EDUCACIÓN

LA NECEDAD DE LA IGNORANCIA
“Si sos docente no evalúes, si sos padre no permitas que evalúen a tu hijo, si sos alumno no tenés obligación de rendir” (Comunicado de gremios docentes)
                               La recomendación no parece del ámbito educativo, menos aún de un colectivo docente, asemeja más bien a un manifiesto sedicioso, que convoca a docentes, alumnos y padres a la resistencia revolucionaria contra una evaluación que, con variantes, se viene haciendo desde hace varios años en el sistema escolar.-
                               La educación debe ser sinónimo de luz y trasparencia.-  La negativa a la evaluación es una estrategia francamente estúpida, en favor de la oscuridad y la ignorancia.-
                               Estimado lector: ¿en qué lugar del mundo nos imaginaa los argentinos dentro de veinticinco años? ¿En aquel de los creadores, inventores, diseñadores, programadores, o en el de los consumidores de tecnología externa, productores de materia prima, vendedores de carne y soja? Tal como va nuestro sistema educativo, la respuesta parece casi cantada.-
                               Hay datos para saber dónde estamos parados: en 2008, Corea del Sur registró 80.000 patentes de invención, Brasil 582 y Argentina 79.- Todos los países latinoamericanos y caribeños, sumados, gastan menos en investigación que Corea del Sur.- En relación a su producto bruto, China invierte el 1,9% del suyo, Brasil el 0,9% y Argentina el 0,6%.-
                                         El siglo XXI es el de la economía del conocimiento.- El viejo discurso que los recursos naturales son los que más crecimiento producen, está contrastado con los hechos.- Mientras en 1960 las materias primas constituían el 30 por ciento del producto bruto mundial, en la década de 2000 representan apenas el 4 por ciento.- Según el Banco Mundial, el grueso de la economía mundial está en el sector servicios, que representa 68 por ciento, y en el sector industrial, que representa 29 por ciento.-
                               ParaAndrés Oppenheimer, en su libro “Basta de Historias”, la receta para reducir la pobreza y crecer, no es conseguir nuevos mercados para nuestras materias primas, sino inventar nuevos productos, y esto último sólo se logra saliendo de la mediocridad intelectual en la que vivimos, mediante el  incremento de la calidad educativa.-
                               De ello, Macri y su gobierno parecían no haberse enterado, el presupuesto 2017 enviado por el Poder Ejecutivo  al Congreso contemplaba una reducción de la partida para Ciencia y Tecnología, situación que fue cambiada por la reacción de los sectores involucrados.-
La evaluación está en el ADN de la educación, integra su círculo virtuoso
                               Aunque parezca un discurso demagógico y repetitivo, cierto es que la educación constituye el núcleo del progreso, y cuanto  más mejoremos en ella, mayores posibilidades tendremos de redefinir nuestra situación como país en el concierto mundial.-

                               Sin embargo, las actitudes de algunos actores principales de la actividad, especialmente gremiales,   nos pone un gran interrogante, un signo de preguntas gigantesco acerca del rumbo que tomará el sistema educativo argentino hacia el futuro, si constituirá la gran palanca para el cambio y la evolución como país y como sociedad, o será su obstáculo principal.-
                               La evaluación de resultados está en el ADN de la educación, integra su círculo virtuoso.- Sin exámenes evaluatorios difícilmente pueda conocerse el producto del trabajo educativo, no tendremos parámetros para  reexaminar sus procedimientos, redefinir sus metas, reencauzar situaciones, confirmar lo bueno y descartar lo malo.- Sin evaluación, todo el sistema camina a oscuras, lo cual es precisamente contrario a su propia naturaleza.-
Los argumentos para oponerse naufragan entre la inconsistencia y la intencionalidad política
                               Si la descentralización fue la gran fuerza del cambio educativo en los noventa, la evaluación tuvo impacto real en los dos mil.-“En el nuevo siglo se abrió la caja negra. Un cono de desconfianza se posó sobre las escuelas al quitarles la manta que cubría sus resultados de aprendizaje, la manta que dejaba internamente resolver quién aprendía y quién no. Se invadió la intimidad de las escuelas, se les quitó su “aura”, al decir de Axel Rivas en su libro “América Latina después de PISA-Lecciones aprendidas de la educación de siete países (2000-2015).-
                               Las pruebas PISA a nivel internacional (de reiteración trienal a partir de los 2000), los Operativos Nacionales de Evaluación (ONE) durante el gobierno de los Kirchner, y el Plan de Evaluación Aprender de esta administración, conforman el combo necesario de una educación que debe ser tasada, justipreciada, medida, observada, como única manera de conocer, conocernos y proyectar.-
                               Cuando la despartidización resulta esencial en un ámbito que necesita de políticas públicas consensuadas, el sistema educativo se convirtió en un campo de batalla de la lucha política.-
El nuevo siglo abrió la “caja negra” de la educación, descorrió el velo que cubría sus resultados
                               La izquierda tradicional es  opositora permanente a los cambios de cualquier tipo, salvo a aquellos que impliquen mayor financiamiento y más derechos, casi nada más hay en su agenda. La derecha tradicional quedó atrapada en el mito tecnocrático: hay que medirlo todo, poner incentivos, pagar por resultados, terminar con la burocracia pastoral docente de efectos intangibles.-
                               Ambas posiciones ideológicas extremas, pueden conducir a efectos indeseados, como el inmovilismo paralizante de la izquierda o el pragmatismo reduccionista de la derecha, que deposita la culpabilidad exclusiva en el colectivo docente.- Se trata de la redición de la vieja disputa entre los “mecanicistas de la política” y los “culturalistas del aula” (Fuller y Clarke, 1994, mencionados por Rivas).-
                               La educación está apoyada en una relación binaria cuyos componentes son el docente y el alumno, educador y educando.- El resto resultan complementarios para un buen sistema de gestión.- De tal modo, evaluando al alumno se evalúa al docente.-
La sociedad no renunciará al derecho de visibilizar la calidad del aprendizaje de sus hijos
                               De allí que se hizo popular el dicho que “la calidad educativa tiene como techo la calidad de los docentes”.- Quiénes depositan en los docentes la responsabilidad principal de la caída de la calidad educativa argentina, deben saber que son ellos la única vía de mejora, no hay forma de saltearlos.- Hay que apostar a ellos, aumentar sus salarios, crear nuevas carreras y hacer de su trabajo un símbolo de prestigio social.-
                               La sociedad tiene el derecho y la necesidad de evaluar la capacidad y el trabajo de sus representantes, de funcionarios, legisladores, gobernantes, y también de quienes son los responsables de educar a sus hijos, los docentes.- El control social sobre las tareas axiológicamente más importantes para la comunidad, no pueden constituir un motivo de disputa y negativa.- Podrán discutirse los métodos y procedimientos, nunca su razón y necesidad de ser.-
                               Si hay algo de meritorio en este nuevo proceso iniciado con el siglo, es haber sacado a la educación de las sombras, haberla expuesto a la luz pública en sus resultados y rendimiento, haberla visibilizado para la gente común, que tienen derecho a conocer cuál es el nivel de aprendizaje de sus niños y jóvenes.-
El destino de nuestro país en el concierto mundial está atado al carro de su sistema educativo
                               Querer volverla a las sombras, impedir u obstaculizar las evaluaciones, fomentar su resistencia,  por las razones que fuere, es estar en contra de la gran conquista mundial que ha traído consigo el siglo XXI: la visibilización de la educación para la sociedad en general.-
                               Si los alumnos latinoamericanos, y en especial los argentinos, están teniendo problemas con su comprensión lectora, matemáticas y ciencias, si tienen dificultades en extrapolar sus conocimientos a situaciones de la vida diaria, ¿es mejor saberlo o ignorarlo? Pues bien, para eso son las evaluaciones, tanto nacionales como internacionales.-
                               “El que no sabe que no sabe es un necio”, dice el proverbio árabe.- Saberlo es un paso gigantesco hacia la solución del problema.- Esconder la cabeza, como el avestruz, es abonar la necedad.-
                                                               Jorge Eduardo Simonetti
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Jorge Simonetti
<p>Jorge Simonetti es abogado y escritor correntino. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste. Participó durante muchos años en la actividad política provincial como diputado en 1997 hasta 1999 y senador desde 2005 al 2011.</p> <p>Se desempeñó como convencional constituyente y en el 2007 fue mpresidente de la Comisión de Redacción de la carta magna. Actualmente es columnista en el diario El Litoral de Corrientes y autor de los libros: Crónicas de la Argentina Confrontativa (2014) ; Justicia y poder en tiempos de cólera (2015); Crítica de la razón idiota (2018).</p>
https://jorgesimonetti.com

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