
PERSONAJES
“Primero vinieron por los zurdos de mierda, pero como yo no era zurdo de mierda, no me importó. Luego vinieron por los políticos de la casta, pero como yo no era político, no me importó. Luego vinieron por los periodistas, pero como yo no era periodista, no me importó. Después vinieron por los artistas, pero como yo no era artista, no me importó. Seguidamente vinieron por lo trabajadores, pero como yo no era trabajador, no me importó. Ahora vienen por los empresarios, yo sí soy empresario, pero es demasiado tarde”
Adaptación libre del poema de Martín Niemöller
***El mensaje presidencial del 1° de marzo, no fue sino un capítulo de la saga de la Argentina de la posverdad, dónde la degradación institucional, instigada desde los más altos estratos del poder, no hace sino contribuir a la pérdida de los valores democráticos. Definitivamente, la ficción y el humor son los nuevos jugadores de un gobierno de película.
Nuevo capítulo de la serie argentina: “Javier Taraletti”.
“J.T. es un personaje muy polémico. acostumbra a pelearse con todo el mundo. Hay que reconocerle que también “actúa” sus berrinches, para dañar aún más a su ocasional adversario”.
“En los tiempos escolares, tenía una notable capacidad para poner apodos originales que enojaban a sus compañeros. Ellos también lo apodaron “el loco”, por sus comportamientos raros”.
“En el colegio nunca supieron del todo si J.T. era un “loco” o un gran actor, al que “hacerse el loco” le permitía actuar con la impunidad del “loco”.
“Transcurrido el tiempo, cuando en el país todo era oscuro y muy serio, a Javi Taraletti se le ocurrió meterse en política, para hacerla divertida, con la loca impronta de su personalidad”.
“Entró con los tapones de punta, insultando a dios y medio mundo, y proponiendo cosas locas como la legalización de la venta de niños y barbaridades parecidas. Comenzó a interesar en los sets de televisión. Traerlo al loco daba rating”.
“El “loco” trae rating, en un set de televisión o en una Asamblea Legislativa. Los ciudadanos somos los “teletarados” que aplauden”
“Tan cansados estaban los ciudadanos con la aburrida política tradicional, que comenzaron a fijarse en el “fuori serie” y sus locuras. Siguiendo el apotegma de que “los locos y los niños siempre dicen la verdad”, en la elección presidencial supieron votar al loco, convencidos de que tenía la verdad consigo. Comenzaba la Argentina de los “libertarados”.
“Y como el loco es loco pero no tonto, empezó a explotar su locura en el sillón del poder. X fue una aliada para hacer tragar la píldora a inversores incautos. También para descalificar a todos quiénes disentían con él. Sus víctimas estaban apenas a un click”.
“Hizo de la política una cosa divertida, la sacó de aburridos estrados y la colocó en los escenarios musicales, se pavoneó con artistas sedientas de fama, y no le importó jugar de peón de poderosos internacionales”.
“Usó su locura para seducir a una juventud de valores dudosos, la sacó a pasear por los parques de sus disrupciones rabiosas, y la convenció de que mejor es un “loco” en el poder que aparenta no robar, que una “cuerda” que se haga multimillonaria a costa del resto, a plena luz del día. X fue su coto de caza”.
“El loco se “libra” de las consecuencias de sus actos precisamente por loco. Pero como el “loco” es loco pero no come vidrio, Karmina3 hacía el trabajo sucio detrás suyo”.
“Los ciudadanos no somos conscientes de la situación hasta que alguien nos toca el hombre y nos dice: ahora vos”
“No toleraba un solo disenso. Comenzó con el Congreso, al que denominó “nido de ratas” y nadie dijo nada. Siguió con los políticos, al que los conceptuó como “casta” y toda clase de improperios. Silenzio stampa”
“Cuando los periodistas comenzaron a incomodarlo, los declaró enemigos (“no odiamos lo suficiente a los periodistas”), ensobrados, pauteros, mentirosos”. Y la mayoría calló”.
“Le gustaron las artistas para pareja, ésas que le festejaban su canto desafinado, no las que se subían a los escenarios para criticarlo. Lali “Depósito” o María BCRA, fueron los apodos que les endosó a estas últimas. No me importó, la verdad, yo no era artista.

“Se propuso reformar la ley de trabajo, despotricando contra todos los que se oponían. Lo logró, en beneficio de empresarios grandes y prebendarios. Cómo yo no era trabajador, me importó un pito”.
“Pero, maldita sea, le tocó el turno a los empresarios (Chatarrín, Gomita, Lengua Suelta), quitándoles los beneficios a quiénes toda la vida se la llevaron en pala, con altos márgenes de ganancia. Como yo sí era uno de esos empresarios, miré a mis costados para protestar, pero era demasiado tarde. Estoy sólo frente a un Taraletti con poder”.
Casi con seguridad muchos lectores se sorprenderán con el tono humorístico y ficcionado de mi columna. Es que, meditando acerca del mensaje presidencial al Congreso, me di cuenta de que todo fue planificado, actuado, guionado, para que el humor le ganara al drama, el meme al dato, la burla a la solemnidad.
“Del “homo sapiens” al “homo ludens”, dónde el humor le gana a la solemnidad, el meme al dato y la ficción a la realidad”
Y vuelvo a decir: el loco es loco pero no tonto. Sabe que en estos tiempos de lecturas cortas y tiempos fugaces, el “homo sapiens” ha sido reemplazado por el “homo ludens”, al decir de Jaime Durán Barba.
Entonces, su mensaje no fue lo respetuoso y solemne que debería, sino una suma bien mezclada de insultos, chanzas, chicanas y burlas, que aseguró rating televisivo y la repetición hasta el cansancio de interpretaciones acerca de la intención presidencial.
El meme asegura risa, el dato lágrimas. ¿Para qué hablar de economía, de niveles de consumo, de porcentuales de pobreza, de cierre de empresas y caída del empleo?
Si tengo asegurada la audiencia y la amplificación de mi voz para todo el recinto, ¡que fácil me resulta insultar, descalificar y dejar a los “kukas” y demás. Se desgañitaban sin que se les oiga ni vea!
Ayer fueron los políticos de la casta, desprestigiados. Hoy los empresarios prebendarios como el de las cubiertas y el de los tubos. Qué mejor meme que Chatarrín, Gomita y Lengua floja, para hacer un poco más de posverdad y divertir a la platea.
Mientras tanto, qué difícil resulta separar al Javier Milei de Javi Taraletti. Pero el meme, no da de comer.
Dr. JORGE EDUARDO SIMONETTI
